Conozco muchas curas,
Curas para el resfrío,
Curas para el dolor,
Pero no conozco cura alguna
Para el dolor que me haces sentir.
Para el resfrío un paracetamol,
Para el dolor un kitadol,
Pero para tu traición no hay ni perdón.
Creía saber lo que me pasaría,
Que me consumiría,
De adentro hacia fuera,
Hasta quedar en plena soledad.
Creía que el remedio eras tú,
Mas no podías ser tú,
Ya que es por ti,
Que se causa mi dolor.
Pude que la cura sea venganza,
Puede que sea traición,
Puede que tan solo necesite un nuevo amor.
Buscaré una cura para mi dolor,
El dolor que yace en mi corazón,
Y cuando encuentre
Dicha cura para mi corazón,
Podré al fin olvidar tu traición.
La Cura
miércoles, 16 de enero de 2008
Publicado por San†iago en 18:17
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario